LA IMPORTANCIA DEL CAPÍTULO 21


   “La naranja mecánica”, la célebre novela de Anthony Burgess que salió al mercado en 1962, es ampliamente conocida por su cruda visión de la violencia juvenil, tono provocador y singular estilo lingüístico, sin embargo, poco se habla del final redentor que escribió el autor inglés. Y es que la versión de la obra que más popularidad alcanzó en realidad está incompleta, ¿cómo es esto posible? Sucede que originalmente “La naranja mecánica” se compone de 21 capítulos, número elegido deliberadamente por Burgess para simbolizar el momento en el que en varios países se llega a la mayoría de edad, pero lo curioso de esto no es por qué eligió dicha cifra, sino que el último capítulo en el que el protagonista comienza a mostrar signos de arrepentimiento y deseos de cambio fue omitido en las primeras ediciones estadounidenses con el objetivo de que el desenlace mantuviera el tono oscuro del resto del texto, un cierre que en opinión de los editores era más realista y atractivo para el mercado debido a que las últimas páginas que componían el título resultaban poco convincentes e incoherentes considerando el desarrollo de la trama, y si bien, esto contribuyó a que la versión completa terminara siendo eclipsada, lo que catapultó la edición lanzada en Estados Unidos fue la adaptación que hizo Stanley Kubrick de la obra a inicios de la década de los 70, pues él también omitió la redención del protagonista, y aunque hay quienes afirman que la explicación detrás de esto es que el cineasta no leyó la novela original hasta que ya había acabado el guion, el punto es que no incluyó el verdadero final del libro en la película, una decisión que según Burgess traicionaba el núcleo ético de su obra y marcaba una profunda diferencia en el mensaje que deseaba transmitir.




 

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿QUÉ ES UNA EDICIÓN NO VENAL?

LA SERIE DE LIBROS “PARA DUMMIES”

¿CUÁNTAS PÁGINAS DEBE TENER UN LIBRO?