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¿DULCE VENGANZA?

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   Allá por 1983 el escritor de ciencia ficción Pedro Domingo Mutiñó publicó una novela que tituló “El extraterrestre rosa”, una obra que dedicó al director, guionista y productor de cine estadounidense Steven Spielberg.    ¿La razón? Pues digamos que fue una forma de hacer público el sospechoso parecido que, según él, tenía la película "E.T.: El extraterrestre" con uno de sus libros; y es que a decir del autor español, que cabe resaltar firmaba sus escritos con el seudónimo Domingo Santos, la cinta de los 80 guardaba cierta similitud con “El visitante”, una novela de su autoría que se lanzó al mercado en 1965 y que antes de ello había sido un guion de cine que el literato, por una u otra razón, no llegó a convertir en un largometraje.  

LA PREDICCIÓN DE MARK TWAIN

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    Mark Twain , cuyo verdadero nombre fue Samuel Langhorne Clemens, nació en Estados Unidos en 1835, uno de los años en que el cometa Halley pasó cerca de la Tierra. ¿Qué relación tiene el autor con este evento astronómico? Pues resulta que por alguna extraña razón él mismo predijo que moriría poco después de que el cuerpo celeste volviera a aproximarse a nuestro planeta, es decir, 1910; de hecho, en 1909 Twain declaró:  “Vine al mundo con el cometa Halley en 1835. Vuelve de nuevo el próximo año, y espero marcharme con él. Será la mayor desilusión de mi vida si no me voy con el cometa Halley. El Todopoderoso ha dicho, sin duda: 'Ahora están aquí estos dos fenómenos inexplicables; vinieron juntos, juntos deben partir'. ¡Ah! Lo espero con impaciencia”.    Para sorpresa de muchos sus palabras se hicieron realidad, ya que a los 74 años el que fuera calificado como el padre de la literatura norteamericana sufrió un infarto que le arrebató la vida el 21 de abril de 1...

PREMIO AL PEOR INICIO DE UNA NOVELA

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   El Bulwer-Lytton es un concurso literario que premia el peor inicio de una novela imaginaria, y es que para participar hay que enviar entradas en las que se abusa de los clichés literarios, las metáforas extravagantes o las ideas absurdas, ya que los jueces valoran justamente la habilidad que tienen los competidores para componer la peor frase inicial de una obra, es decir, su ingenio para construir una oración deliberadamente mala.    Este curioso certamen, que se celebra desde 1982 por iniciativa del profesor Scott E. Rice del departamento de inglés de la Universidad Estatal de San José en California, debe su nombre a Edward George Bulwer-Lytton, escritor británico conocido por la novela “Paul Clifford” de 1830 que comienza con la famosa frase: “Era una noche oscura y tormentosa”.  

¿LA LECTURA TIENE HORARIO?

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   Según un estudio el mejor momento para leer es por la noche porque al final del día nuestra concentración y capacidad de memorizar aumentan; pero eso no es todo, ya que a decir de algunos expertos, disfrutar de un buen libro antes de dormir también fomenta la relajación y ayuda a reducir el estrés, lo que a su vez, incrementa la calidad del sueño. Y tú, ¿a qué hora prefieres leer ?  

LOS SEUDÓNIMOS DE LAS HERMANAS BRONTË

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   Charlotte, Emily y Anne Brontë publicaron sus obras como Currer, Ellis y Acton Bell, seudónimos que coincidían con sus respectivas iniciales; sin embargo, más allá de cómo decidieron firmar sus textos está el porqué, y es que las hermanas británicas, al igual que muchas otras autoras, fueron víctimas de las limitaciones y prejuicios de la época en que vivieron, ya que hasta bien entrado el siglo XIX las mujeres solían ser vistas con cierto desdén en el mundo literario , un escenario que las obligó a ocultar su identidad detrás de nombres ambiguos o directamente masculinos debido a que de otra forma difícilmente habrían podido ganarse la aceptación de los lectores o expresar sus ideas sin enfrentarse al estigma social.    ¿Cómo se descubrió el secreto de las hermanas Brontë ? Pues gracias a una de ellas, Charlotte, quien expuso la verdad luego de que Emily y Anne fallecieran.  

288 AÑOS PARA REGRESAR UN LIBRO

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   Corría el año 1668 cuando el Sidney Sussex College, ubicado en Cambridge, Reino Unido, le prestó al coronel Robert Walpole una biografía en alemán del arzobispo de Bremen, editada en 1609. Como es usual en estos casos, se esperaba que lo regresara en un tiempo razonable, pero no fue así, pues la devolución tuvo lugar hasta 1956, es decir, ¡288 años después!    ¿Cómo se recuperó el título? Pues gracias al profesor Sir John Plumb, ya que este hombre se tomó la molestia de devolverlo a la institución tras encontrarlo en la biblioteca del marqués de Cholmondeley en Houghton Hall, propiedad que se encuentra en Norfolk, Reino Unido.    Afortunadamente, no hubo multa de por medio.  

VERDADES DISFRAZADAS DE FICCIÓN

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   La ficción puede llegar a tener un rostro conocido, prueba de ello son las llamadas novelas con llave, o roman à clef si se prefiere la forma francesa, y es que estas obras, aunque aparentan ser fruto de la imaginación del autor, relatan hechos reales disfrazados como ficción, es decir, en ellas los personajes, lugares o eventos tienen correspondencias directas con personas y situaciones verdaderas, solo que el escritor evita nombrar directamente a los implicados y modifica ciertos detalles, usualmente, con el fin de eludir posibles consecuencias al tratar temas delicados.    ¿Por qué se les conoce como novelas con llave ? Pues porque para entender las referencias ocultas e identificar a las personalidades que están detrás de los protagonistas, el lector necesita “la llave”, o lo que es lo mismo, tener conocimiento del contexto real al que alude la obra.