Entradas

¿LA LECTURA TIENE HORARIO?

Imagen
   Según un estudio el mejor momento para leer es por la noche porque al final del día nuestra concentración y capacidad de memorizar aumentan; pero eso no es todo, ya que a decir de algunos expertos, disfrutar de un buen libro antes de dormir también fomenta la relajación y ayuda a reducir el estrés, lo que a su vez, incrementa la calidad del sueño. Y tú, ¿a qué hora prefieres leer ?  

LOS SEUDÓNIMOS DE LAS HERMANAS BRONTË

Imagen
   Charlotte, Emily y Anne Brontë publicaron sus obras como Currer, Ellis y Acton Bell, seudónimos que coincidían con sus respectivas iniciales; sin embargo, más allá de cómo decidieron firmar sus textos está el porqué, y es que las hermanas británicas, al igual que muchas otras autoras, fueron víctimas de las limitaciones y prejuicios de la época en que vivieron, ya que hasta bien entrado el siglo XIX las mujeres solían ser vistas con cierto desdén en el mundo literario , un escenario que las obligó a ocultar su identidad detrás de nombres ambiguos o directamente masculinos debido a que de otra forma difícilmente habrían podido ganarse la aceptación de los lectores o expresar sus ideas sin enfrentarse al estigma social.    ¿Cómo se descubrió el secreto de las hermanas Brontë ? Pues gracias a una de ellas, Charlotte, quien expuso la verdad luego de que Emily y Anne fallecieran.  

288 AÑOS PARA REGRESAR UN LIBRO

Imagen
   Corría el año 1668 cuando el Sidney Sussex College, ubicado en Cambridge, Reino Unido, le prestó al coronel Robert Walpole una biografía en alemán del arzobispo de Bremen, editada en 1609. Como es usual en estos casos, se esperaba que lo regresara en un tiempo razonable, pero no fue así, pues la devolución tuvo lugar hasta 1956, es decir, ¡288 años después!    ¿Cómo se recuperó el título? Pues gracias al profesor Sir John Plumb, ya que este hombre se tomó la molestia de devolverlo a la institución tras encontrarlo en la biblioteca del marqués de Cholmondeley en Houghton Hall, propiedad que se encuentra en Norfolk, Reino Unido.    Afortunadamente, no hubo multa de por medio.  

VERDADES DISFRAZADAS DE FICCIÓN

Imagen
   La ficción puede llegar a tener un rostro conocido, prueba de ello son las llamadas novelas con llave, o roman à clef si se prefiere la forma francesa, y es que estas obras, aunque aparentan ser fruto de la imaginación del autor, relatan hechos reales disfrazados como ficción, es decir, en ellas los personajes, lugares o eventos tienen correspondencias directas con personas y situaciones verdaderas, solo que el escritor evita nombrar directamente a los implicados y modifica ciertos detalles, usualmente, con el fin de eludir posibles consecuencias al tratar temas delicados.    ¿Por qué se les conoce como novelas con llave ? Pues porque para entender las referencias ocultas e identificar a las personalidades que están detrás de los protagonistas, el lector necesita “la llave”, o lo que es lo mismo, tener conocimiento del contexto real al que alude la obra.  

“EL INVIERNO QUE TOMAMOS CARTAS EN EL ASUNTO”

Imagen
   Si nunca han leído una novela epistolar , “El invierno que tomamos cartas en el asunto” es un excelente título para comenzar a hacerlo, y es que la obra es encantadora, no lo digo solo por sus entrañables personajes y las múltiples referencias literarias que incluye, sino porque, por un lado, nos muestra que las pequeñas acciones además de tener un gran valor, son capaces de cambiar la vida de los demás; y, por otro, refleja la realidad: muchos puestos de trabajo están en riesgo debido a los avances tecnológicos.    El libro comienza con una amarga noticia, la oficina de correos de un pueblo llamado Porvenir está a punto de cerrar debido a que ya nadie escribe cartas; como consecuencia, Sara, la única cartera del lugar, será trasladada a la ciudad, con lo que ella y sus tres hijos se verán obligados a mudarse y dejar todo lo que conocen atrás. Por suerte, esta madre trabajadora ha sabido ganarse el cariño de la comunidad, en especial el de Rosa, una octogenaria...

LA TEORÍA DE FRIGYES KARINTHY

Imagen
     Es probable que alguna vez hayas escuchado aquello de que todas las personas del mundo estamos vinculadas a través de una cadena no mayor a cinco intermediarios, es decir, que bastan solo seis enlaces para que entremos en contacto con cualquier otro individuo del planeta, pero lo que quizá desconozcas es que la famosa teoría de los seis grados de separación fue propuesta por primera vez por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en 1929 en un relato corto titulado "Cadenas" que, entre otras cosas, dice:    "Uno de nosotros propuso realizar el siguiente experimento para demostrar que la población de la tierra está ahora más cercana que nunca antes. Hay que seleccionar a una persona de los 1.5 billones de habitantes de la tierra –cualquiera, en cualquier lugar–. La apuesta realizada consistió en tratar de contactar a esta persona a partir de no más de cinco individuos de los cuales sólo uno de ellos puede ser un conocido personal".

LOS LIBROS MÁS TRADUCIDOS

Imagen
     La lista de los libros más traducidos no solo muestra que algunos escritores han sido capaces de derribar las fronteras con su talento, también es la prueba de que una obra literaria puede trascender las barreras lingüísticas convirtiéndose en un referente global.    Un título que se traduce con éxito a decenas y decenas de idiomas, es el reflejo de la calidad literaria de sus autores y, al mismo tiempo, un ejemplo de que una historia tiene la capacidad de conectar con personas de todo el mundo, y es que al final de cuentas la traducción literaria actúa como un puente que permite que las ideas, valores y emociones de una cultura alcancen audiencias internacionales, consolidando la literatura como un fenómeno verdaderamente universal.